Equilibrio entre seguridad y privacidad: cómo el desenfoque facial basado en la inteligencia artificial contribuye al transporte público moderno
Cómo puede el sector del transporte público aprovechar las tecnologías de la información para responder a las crisis y prepararse ante ellas
Para proteger a los conductores y a quienes realizan desplazamientos esenciales, el sector ha dado rienda suelta a la creatividad, implantando nuevos procedimientos y aprovechando las nuevas tecnologías. Por ejemplo, la Autoridad de Transporte Público de Ohio Central (COTA) se ha asociado con Via para ofrecer un servicio de autobús bajo demanda a sus pasajeros, especialmente a aquellos que dependían de líneas cuyo servicio se vio reducido debido a la COVID-19. La COTA fomenta la seguridad y el distanciamiento social en su nuevo servicio limitando el número de pasajeros, intensificando la desinfección y exigiendo el uso de mascarillas. Dado que es fundamental comunicar estas mejoras y cambios en las normas a los usuarios, las agencias de transporte público como la COTA están utilizando todas las herramientas a su alcance, incluida la señalización digital en múltiples formatos: pantallas a bordo y fijas.
Desde los primeros días de la pandemia, hemos visto cómo las pantallas de destino transmiten información importante a los pasajeros, como «Solo desplazamientos esenciales», «Limpiado hace 30 minutos» o «Es obligatorio el uso de mascarilla». Los carteles fijos que muestran los planos de asientos y los cambios en las políticas tarifarias pueden ayudar a evitar la confusión a la hora de subir al transporte y facilitar al operador la aplicación de esas normas en beneficio de la seguridad pública. Para fomentar aún más el distanciamiento social en el transporte público, han salido al mercado sistemas automatizados de cálculo de aforo y comunicación que permiten detectar en tiempo real a los pasajeros sentados, que suben y que bajan. Una pantalla exterior puede mostrar en tiempo real el número de asientos disponibles, de modo que los usuarios sepan de un vistazo cuándo y si es seguro subir al transporte.
Encontrar una «nueva normalidad»
Para mejorar aún más la seguridad a bordo, el sector ha seguido las recomendaciones de las autoridades sanitarias, que han señalado que, si bien las limpiezas diarias o «episódicas» de las superficies son importantes, solo ofrecen una protección incompleta y de corta duración. Para mitigar el riesgo de una mayor propagación del coronavirus, las limpiezas episódicas deben combinarse con la funcionalidad de «intervención continua» que ofrece una solución de tratamiento del aire. Dicha solución puede hacer frente directamente a la transmisión aérea del virus y ofrecer la protección continua que tanto se necesita en espacios interiores y cerrados, incluidos los autobuses y los vagones de tren. Al integrar la solución con el software de a bordo y las tecnologías de visualización, las empresas de transporte público pueden proporcionar esta importante información a los pasajeros, además del seguimiento en tiempo real de los asientos disponibles. Ambas soluciones tienen el potencial de aumentar el número de pasajeros al aliviar las preocupaciones en materia de seguridad durante la crisis de la COVID-19 y más allá.
Las empresas de transporte público pueden aumentar aún más la seguridad a bordo aprovechando las tecnologías existentes de nuevas formas. Por ejemplo, existe un interés creciente por el uso de cámaras térmicas para detectar posibles infecciones a través de la temperatura corporal de los pasajeros. Una vez integrada con el software de a bordo, esta tecnología puede utilizarse para alertar a los centros de control de los riesgos para la salud a bordo del vehículo, así como para activar el sistema de purificación del aire con el fin de aumentar discretamente el nivel de purificación y proporcionar protección adicional al resto de pasajeros y al personal de a bordo. Mediante el uso combinado de estas tecnologías, las empresas de transporte público pueden aumentar la seguridad al tiempo que limitan la interacción de los conductores y los pasajeros con personas potencialmente infectadas.
Dado que cada estado está respondiendo a la pandemia con políticas y calendarios de reapertura distintos, es más importante que nunca que los sistemas de transporte público adapten de forma proactiva sus comunicaciones y procedimientos para garantizar la seguridad y la comodidad de los pasajeros durante sus desplazamientos. Una solución versátil de información al pasajero que permita actualizaciones remotas y cuente con una biblioteca de mensajes disponibles proporciona a las agencias de transporte público las herramientas que necesitan para responder rápidamente a esta crisis, pero también para prepararse para futuras fases y otras situaciones que puedan surgir. Por ejemplo, la tecnología podría utilizarse para informar de si el próximo autobús que llegue permitirá mantener la distancia de seguridad y está equipado con un sistema de purificación del aire, o para comunicar a los pasajeros las ampliaciones del servicio a medida que la gente vuelve al trabajo.
De cara al futuro
Si la COVID-19 y los acontecimientos de 2020 nos han enseñado algo, es que, para proteger a las personas y nuestros medios de vida, debemos estar preparados para cualquier crisis que pueda afectar a nuestras infraestructuras críticas. Esto incluye crisis globales, nacionales, regionales o locales, como los brotes localizados, así como sucesos más comunes, tales como accidentes de tráfico, persecuciones policiales o incluso tiroteos masivos. Una comunicación oportuna puede ayudar a gestionar muchas de estas crisis. Las tecnologías de seguridad a bordo, como las cámaras de seguridad y los anuncios, también se han utilizado para ayudar a combatir la trata de personas y sensibilizar a la población. Muchos organismos ya utilizan la señalización a bordo para mostrar alertas Amber y anuncios de interés público de carácter crítico, en colaboración con las fuerzas del orden locales y otras autoridades de seguridad pública.
De cara al futuro, los sistemas de transporte público pueden aprovechar la tecnología de información al pasajero para prepararse con antelación, creando plantillas de mensajes que se puedan utilizar en caso de crisis. Esto puede ayudar al público a conocer mejor la situación y agilizar la respuesta del sistema de transporte, al permitir la creación de una biblioteca de mensajes aprobados y listos para su uso. Al integrar las tecnologías de una agencia, se pueden obtener beneficios adicionales tanto durante una crisis como en las operaciones diarias. Trabajando conjuntamente, los sistemas de transporte público y sus socios tecnológicos pueden adoptar medidas de prevención y traducirlas en comunicaciones claras en beneficio del público.
10 de diciembre de 2020